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LIRIO

Por SUCRE VASQUEZ
EN aquel arroyito (regola en el español dominicano) de agua viva, corriente cristalina, en cuyas orillas, en Los Ríos, (República Dominicana),me lavaron al salir del vientre de mi madre Julita, en el Viñedo Modelo de Papá Vásquez (padre de la viticultura dominicana) LIRIOexistían, vivían, a flor de agua, un verde helecho y un lirio cala, compartían un espacio y existía entre estas dos entidades de la flora una comunicación particular, que era como una especie de matrimonio. El amor grande, universal, unía estas dos plantas excepcionales. Pero un mediodía triste, azaroso, un chapeador desaprensivo , se llevó, arrancó, quizás por error, el helecho que estaba próximo al lirio cala y de paso, una cercana planta de citronella, tan socorrida, que Horacio, el dueño de la propiedad, la hervía y se la ofrecía con tajadas de limón a todos aquellos que iban aquejados por la gripe endémica en los campos inmediatos a Neiba, ese pueblo mágico, que parecía arrancado de Andalucía, España, por sus misterios, que se daban sobre un manto mágico. Pues bien, fue tan grande el dolor del lirio, que se fue muriendo porque su consorte, el helecho, había sido arrancado de la tierra vital, y el agua fresca de la regola de Papá Vásquez. Sus lágrimas internas, por la muerte del helecho, y su natural mutismo para los humanos, llegaron al Creador, que todo lo puede, y este hermoso y perfumado lirio, por mandato divino, vino a ser una una especie de hada, en la apariencia de una muchacha de belleza angelical, rubia, helénica, con un toque muy discorde con las mulatas que, en general, con la regia belleza de la mujer dominicana, tipifican las flores humanas en ese amplio vergel que es el profundo sur dominicano. En la transformación, esta extraordinaria criatura fue nombrada Lirio, en obvia referencia a su origen. A su paso, por los huertos caseros y jardines, era reverenciada como una reina: el verde de las hojas se tornaba más encendido, y el perfume de las flores se volvía invasivo. Aun el paño más sencillo, al contacto con su dorada piel, resaltaba como un fino tejido de lana pura. Vino a vivir, como si fuera una errante peregrina, en la casa de una familia de inmigrantes españoles que habían sido instalados ( por la dictadura trujillista) en 1955, en una colonia en el poblado de Mella, en el municipio de Duvergé En el patio de la casa, donde se hospedaba en alquiler cultivaba unas exóticas plantas medicinales, con propiedades que curaban cualquier enfermedad. Preparaba en potecitos de cristal los diferentes brebajes, con efectos mágicos, y la voz se fue corriendo al punto que venían enfermos de todas partes de la zona sur a comprar esos potecitos con sus yerbas mágicas , con el ingreso que recibía (jamás cobraba), eran donativos de los beneficiados. Habían pasado ya diez años desde la aparición de Lirio, cuando, en un brillante amanecer, tocan a la puerta (de una hermosa casita de madera que se había hecho construir en las inmediaciones del hogar de la familia española), y ella, con su natural gracia, abre y contesta: “bienvenido, en que puedo servir …” . El visitante, un joven en sus 30 años, con semblante humilde, pero iluminado con una luz del otro mundo y voz suave, profunda, responde: “Gracias, he venido a buscarte, para que formemos pareja, como el helecho aquél, tristemente arrancado de tu lado. He sido enviado para llevarte a otra dimensión de vida, donde impera el amor..”. Pasaron los días y la hermosura de muchacha se fue como vino, en total silencio, sin dejar rastros, pero las yerbas medicinales, crecieron solas, sin plagas que las dañaran, ni sequía que las marchitaran. Miles de personas fueron en busca del remedio necesario, gracias al milagro que operaban esas plantas benditas.

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MITOS

Por SUCRE VASQUEZ
DESDE que el homo sapiens diera sus primeros pasos, designaba como dios a los fenómenos desconocidos, al sol, la luna, y a los planetas, el fuego, más aún la culta Grecia, mitoyleyenda001Roma, después, vivían en una rica fantasía de dioses, tan diversa como la fecunda imaginación humana. Sin embargo, el invisible Dios se manifiesta en la sublime acción amorosa y el pensamiento de solidaridad. El rito y los símbolos, imágenes, son fantasías creadas por el pensamiento humano para expresar una vana religiosidad con fines de ostentación de fe y de imposición de criterios absurdos. Ha demostrado la imparable dinámica de la ciencia exacta, que arranca. a cada segundo, los secretos de la naturaleza, la vanidad manifiesta en el ocultismo religioso, que esa fuerza creadora imparable responde a un pensamiento de lógica inconmensurablemente superior a los esquemas religiosos y se evidencia en dos constantes: el amor y la fe, en esencia, y se manifiesta con principios matemáticos. La fe, porque motoriza el pensamiento creador, y la matemática porque organiza la posibilidad de un accidente físico. El amor porque es la verdadera esencia de esa fuerza divina que rige el universo. El resto es vanidad, que opera la mente perversa o la terrible ignorancia.

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FLOR MAGICA

PPARAISOor SUCRE VASQUEZ
ERA un verdadero secreto porque el que descubría esa mágica flor en un rincón de la Montaña Sagrada en Guayama, Puerto Rico, jamás revelaba su existencia, porque una voz sublime, seria, advertía a los iniciados, que tener acceso ese misterio era para escogidos, que debían llevar ese secreto reservado para toda la vida. A nadie, absolutamente a nadie, podían revelar la existencia de ese portillo, por el cual se divisaban las grandes verdades del universo. Era domingo, exactamente a las 11:00 AM cuando el joven Néstor Concepción, estudiante de periodismo en la Universidad de Puerto Rico, recinto de Río Piedras, caminaba por curiosidad por el tupido bosque de la Montaña Sagrada y para su total sorpresa, vio en medio de un follaje de helechos, que se agitaban, sin que los moviera la brisa una flor que hablaba, advirtiendo sobre la ley de secretividad absoluta del misterio. Al mirar detenidamente la Flor Mágica, Néstor, entonces en sus 20 años, sintió la sangre agitada en su cuerpo y la piel, como de gallina, engranujada. Acto seguido, quedó embelesado, cuando tuvo una inusitada, extraordinaria visión, fuera de este mundo. Escuchaba y veía al otro lado del sol como unos (evidentemente) maléficos seres, enormes, que se batían en las llamaradas que soplaba el astro en su reverso. La voz que narraba precisaba que esos seres, fuerzas, que entran al alma y la mente humana, representan la suma de la maldad, la envidia, la impiedad, la mentira y la maldición, que, dentro de 5,000 millones de años, se fundirán con el sol en la oscuridad, cuando la estrella se apague para siempre, destruyendo, también, a todos los planetas de este sistema solar. Fue Néstor, transportado, en cuerpo y alma, a unos cielos mágicos, en cuyo centro había un resplandor, y una exquisita voz, que se entendía en todos los idiomas, exclamaba: “ inventan imágenes del Todopoderoso, pero El, no tiene ninguna figura, es la esencia de todo lo visible e invisible, Omnipresente, y, es movimiento constante, energía infinita, todo destello por nimio o inmenso que brota en el Universo corresponde a sus dos leyes esenciales: la precisión matemática y el infinito amor es su esencia. Escucha todas las voces, tiene calculados las hebras de cabello y las gotas de agua de todo el Universo. La promesa, para aquellos que entiendan, es vivir en paz, dominio propio y la visión que da estudiar, en forma constante, los fenómenos de la vida. Ninguna religión representa al Creador, El habla a la conciencia. Toda justicia del hombre es inmundicia, inventan escenarios de conveniencia en nombre del Eterno para beneficio propio y de sus entelequias. De repente, la Flor Mágica cerró la ventana, y Néstor viene en sí, pero aquel muchacho distraído cobró un aspecto diferente, sufrió, pudiera decirse, una transfiguración, después de presenciar y escuchar esas palabras y escenarios.

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